Ir al contenido principal

Al diome

Todo al medio. A partir de ahora todo será a la mitad. Mitad vos. Y yo, nada. Mientras vos mites y mites, yo nadaré y nadaré. Y así estaremos entre mitades y nadas. Mitad risa y mitad llanto. Y yo, nada. Rulitos al medio y Rulita sos vos. Y yo, nada. Entre mitad sol y mitad lluvia, será nublado. Todos y cada uno, serán nublados. Mitad día y medio-día será mitad del medio. Y yo, nada. Ni mitad de las mitades. Es que hace 804 noches que dormís apoyada entre mi hombro y mi cuello. Y te siento respirar y murmurar y patalear en esos veintecentímetrosquemedejasdelacama. Y la felicidad es exactamente cada minuto de cada hora de esas noches. Y en ese momento me siento tan viva. Y ahora me siento tan mitad muerta. Que es como decir en realidad que también estoy mitad viva. Pero no me aferro y de nuevo, nada. Mitad vacaciones, mitad cumpleaños y mitad años nuevos y navidades. Todo al medio. Y también todo al miedo. Si antes creía que el amor era tomar sopa con un tenedor, ahora es agarrarla con los dedos. Mitad jardín y guardapolvos. Mitad palabras y escondidas. Mitad mamá y mitad papá. Mitad vos y mitad voz. Mitad sábados y domingos y feriados. Mitad todo. Y yo, cada vez más nada. Porque te tengo al medio y no me alcanza para mi todo. Mitad sueño y mitad canción. Mitad luna y globos. Pis y caca. Mitad todo. Y yo, nada. Cada vez me siento más nada. Te traje prometiéndote un mundo que yo misma empiezo a romper. Y ya no sé cómo arreglártelo. Y ya no sé si tiene arreglo. Y me carcome. Y te pido perdón aunque no me entiendas. Y aunque ahora no estás acá entre mi hombro y mi cuello, te canto el arrorró y te duermo a la distancia contando los milisegundos que faltan para que tu mitad le ponga a mi nada un poquito de vos, un poquito de todo.

Comentarios